lunes, 26 de marzo de 2012

Un día veinte de un tercer mes.


Abrí la puerta de papel,
y la primavera me recibió con alegría,
un día veinte del tercer mes.

Esta es una primavera diferente:
Hay palabras de amor por todos lados.
Florecen los "te quiero" en la gente,
contagiando a los demás enamorados.

Hacer el tonto, silbar por el camino.
Participando con sonrisas y un poema.
Mientras mi vida en otro mundo imagino,
en esa estación de acuarela color crema.

¿Lo veré así porque me estoy enamorando?
¿Lo veré así porque la primavera está emanando?

¿Y de qué escribir si no?
Cuando el viento juega en tu pelo,
Cuando el sol ilumina tu piel de terciopelo
¿Qué mejor que escribir sobre el amor?

Y decir simplemente "te quiero"
para luego tener “cursi” como apodo.
  Y maldecir por lo bajo a la primavera,
que en el fondo tiene la culpa de todo.

sábado, 24 de marzo de 2012

Lluvia...


Me encanta la lluvia, no sé por qué pero me encanta.
Los días de lluvia suelen ser días tristes y melancólicos para mucha gente, pero a mí me gusta mirar por la ventana y observar como las gotas golpean el cristal y se deslizan por él lentamente.
Cuando me pilla un chaparrón estando en la calle (que me suele ocurrir,  ya que nunca llevo paraguas) en lugar de correr a refugiarme, dejo que me empape hasta que se me cale la ropa.
Además, la lluvia puede ser una buena aliada cuando una esta triste, se mezclan las lágrimas junto con las gotas de lluvia, y así nadie se da cuenta de que estas llorando.

El único tiempo que se puede perder es el que no ha llegado


Una vida puede ser vivida de diferentes maneras, pero nunca es desperdiciada. Puede ser tranquila, puede estar saturada de actividades. Puede ser triste, o bien divertida. Pero siempre es irrecuperable. Vivir no es ir pasando las hojas del calendario, sino saber que cada hoja es única y, que cuando la arrancas no hay vuelta atrás. El hombre es el ser más insatisfecho del mundo. El que tiene una buena pareja, se siente atosigado. Si está solo se siente desgraciado. Cuando está con una persona echa en falta otras. Cuando está en alguna parte le gustaría estar en otra. ¿Hasta cuándo? ¿Hasta cuándo dejaremos escapar lo que tenemos buscando lo que tampoco disfrutaremos? ¿Y hasta cuándo seguiremos pensando que es tarde, que ya no hay oportunidad?
Hay que vivir cada momento y estar satisfecho con lo que se tiene. Porque seguro que hay alguien a quien le gustaría tener la compañía que tienes y estar donde tú estas. Disfrutemos lo que tenemos y nunca, pero nunca, olvidemos que el único tiempo que podemos perder
es el que todavía no ha llegado. El resto es pasado.

Harta...

Ya estoy harta, ya me he cansado.
Llevo toda mi vida siendo así y dudo poder cambiar, pero ya estoy muy cansada de mi manía de pensar más en los demás que en mi misma. Me preocupo más por cómo se sienten los demás que por cómo me siento yo. A veces resulto ser egoísta conmigo misma. No estoy enfadada con los demás, ni mucho menos. No estoy enfadada con nadie salvo conmigo. Estoy harta por no poder decir lo que pienso por miedo a herir los sentimientos de los demás, harta por no poder enfadarme con la gente por miedo a que les haga más daño del que intento hacerles y les pierda definitivamente, harta por no poder abrazar a las personas a las que quiero cuando lo necesite por no molestarles. Harta también por no poder llorar en público para que no se preocupen por mí, y harta por muchas otras cosas que por mucho que yo lo intente no voy a poder cambiar.
En definitiva, estoy harta de mí y de mi forma de ser. Desde fuera esta "característica" parecerá muy agradable, eso de no querer molestar y todo ese rollo. Pero cuando una ya lleva toda su vida siendo egoísta consigo misma y generosa con lo demás, ya empieza a cansar.
Aunque suene egoísta: ojalá pudiera algún día preocuparme más por mí y menos por los demás.