
Una vida puede ser vivida de diferentes maneras, pero nunca es desperdiciada. Puede ser tranquila, puede estar saturada de actividades. Puede ser triste, o bien divertida. Pero siempre es irrecuperable. Vivir no es ir pasando las hojas del calendario, sino saber que cada hoja es única y, que cuando la arrancas no hay vuelta atrás. El hombre es el ser más insatisfecho del mundo. El que tiene una buena pareja, se siente atosigado. Si está solo se siente desgraciado. Cuando está con una persona echa en falta otras. Cuando está en alguna parte le gustaría estar en otra. ¿Hasta cuándo? ¿Hasta cuándo dejaremos escapar lo que tenemos buscando lo que tampoco disfrutaremos? ¿Y hasta cuándo seguiremos pensando que es tarde, que ya no hay oportunidad?
Hay que vivir cada momento y estar satisfecho con lo que se tiene. Porque seguro que hay alguien a quien le gustaría tener la compañía que tienes y estar donde tú estas. Disfrutemos lo que tenemos y nunca, pero nunca, olvidemos que el único tiempo que podemos perder
es el que todavía no ha llegado. El resto es pasado.
Me encanta esta reflexión Elena y estoy alucinando con tu blog.
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