martes, 4 de septiembre de 2012

Fuera de aquel cuento de hadas.

 Las agujas del reloj comenzaron a dar vueltas, los días y horas me encerraron tras miles de puertas. Una voz empezó a narrar un cuento de hadas, los protagonistas eramos tu y yo, nosotros, no nos hacía falta nada. El miedo me puso una venda en los ojos impidiéndome ver con claridad, lo vi todo oscuro, nada comparable con la realidad. Decidí escapar de aquel 'erase una vez', echar a correr y dejé mi zapato como testigo de lo que pudo ser y no fue. He huido de las emociones que tú anhelas. He temido no saber nada de lo que nos espera. Y ahora que lo veo todo desde la distancia, ando buscando esa portada, esas páginas, aquel maravilloso cuento de hadas, ese que debió ser mi estancia. Quizás tu estés perdido entre sus amarillentas hojas, buscándome desesperado entre sus puntos y comas. O, quizás, ahora mismo estés riendo entre pájaros y flores. Amando, llorando, sintiendo miles de emociones. Acompañado de una bella princesa de gran corazón, rescatada en un castillo de las garras de un temible dragón. Sea lo que sea que esté pasando ahí dentro yo ya sé que ese 'fueron felices y comieron perdices' no se referirá al final de nuestro cuento.

No hay comentarios:

Publicar un comentario